Malleolus de Valderramiro 2014 consigue una vez más los 95 puntos en Wine Spectator

La nueva puntuación de la prestigiosa revista supone un reconocimiento a la creciente calidad de este vino procedente de uno de los pagos más antiguos

La revista norteamericana Wine Spectator, máximo referente del sector vinícola a nivel mundial, ha calificado con 95 puntos al vino de pago Malleolus de Valderramiro 2014. Esta puntuación supone un reconocimiento a la creciente calidad de este vino, que mejora en cada añada gracias a la apuesta continua por la innovación de Bodegas Emilio Moro. Una bodega que se posiciona como una de las más importantes de la Ribera del Duero tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, donde cuenta ya con presencia en 70 países siendo Estados Unidos uno de sus principales mercados con distribución en más del 80% de su territorio. La publicación ya había otorgado los 95 puntos a Valderramiro 2009.

Un vino de terroir

Malleolus de Valderramiro se elabora con uvas procedentes del Pago de Valderramiro, uno de los viñedos más especiales de la bodega y el más antiguo (fue plantado en 1924). Para José Moro, presidente de Bodegas Emilio Moro y tercera generación de una familia de viticultores comprometidos con la tradición, la innovación y la Responsabilidad Social, «el objetivo en la elaboración de este vino es procurar el máximo protagonismo a un terroir que presenta una baja producción y un suelo predominantemente arcilloso que produce potencia, intensidad aromática, elegancia y complejidad».

Una añada excepcional

La añada 2014 ha sido una añada sublime que ha potenciado aún más el vínculo del vino con la viña y la uva de la que procede. Las abundantes lluvias a lo largo del año y una primavera marcada por las altas temperaturas ayudaron al desarrollo vegetativo de la vid, mientras que los contrastes térmicos entre el día y la noche del verano favorecieron la madurez aromática y polifenólica del fruto dando como resultado un vino de color granate picota muy cubierto y de aroma intenso y complejo. Las notas más genuinas de la variedad tempranillo son las protagonistas, maduradas y enriquecidas en matices por su crianza durante 18 meses en maderas nobles. En boca, es opulento, sedoso y de gran potencia, con un final largo y persistente. En definitiva, se trata de un tinto soberbio, con una buena evolución en botella, que consigue trasmitir la identidad de un terroir de gran intensidad balsámica y untuosidad.

Responsabilidad social, innovación y respeto a la tradición

Malleolus de Valderramiro 2014 se presenta en un elegante estuche de madera orgánica 100% ecológica que encarna el compromiso de la bodega con la Responsabilidad Social Corporativa mientras que su apuesta por la innovación (que a nivel vinícola se traduce en numerosos proyectos sobre la trazabilidad de la viña, la selección clonal o la adaptación de nuevas varietales) se refleja en la impresión digital que se ha realizado sobre las tapas ya que se trata de un novedoso sistema de impresión de última generación que apenas existe en el mercado. Por último, el respeto por la tradición familiar y de la zona de Bodegas Emilio Moro queda patente en la fotografía que decora la etiqueta de la botella, en la que puede verse al fundador, Don Emilio Moro, trabajando la viña.

P.V.P: 81 euros aprox.


Sobre Bodegas Emilio Moro

El origen de la bodega se remonta a 1891, año de nacimiento de su fundador, D. Emilio Moro, en Pesquera de Duero (Valladolid), enclave privilegiado de la Ribera de Duero rodeado de viñedos. Emilio Moro, abuelo de los actuales propietarios, enseñó a su hijo el amor por el vino, y este a su vez lo transmitió a sus hijos. Tras tres generaciones, José y Javier Moro se hacen cargo de la bodega que actualmente posee unas 200 hectáreas de viñedo propio, plantadas e injertadas con un excelente clon de tempranillo recuperado de sus viñas más viejas. Algunos de sus pagos más conocidos son Resalso, plantado el año en que nació Emilio Moro (1932), con suelos profundos y frescos; Valderramiro, con los vasos más antiguos de la bodega y la cuna de su gran vino de pago, Malleolus de Valderramiro; Sancho Martín, con unas excelentes condiciones de maduración, ofrece vinos tánicos y de marcada acidez, ideales para la crianza; y Camino Viejo, donde nace Malleolus. La familia Moro posee, además, la bodega Cepa 21, también en la Ribera del Duero, que engloba las referencias Hito, Hito Rosado, Cepa 21, Malabrigo y Horcajo. Además, este año ha lanzado los godellos La Revelía y el Zarzal fruto de su desembarco en El Bierzo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.